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¿Por qué hace frío en el desierto del Sahara por la noche?

El desierto del Sahara está situado en el norte de África y es conocido por sus temperaturas extremadamente altas durante el día, que pueden alcanzar hasta 58°C (136°F) en algunas zonas. Sin embargo, por la noche, las temperaturas pueden bajar significativamente, llegando a veces a bajo cero. Esta gran diferencia de temperatura entre el día y la noche se debe a varios factores:

Falta de humedad :El desierto del Sahara es extremadamente seco, con niveles de humedad muy bajos. Esto significa que hay poco vapor de agua en el aire para atrapar el calor durante la noche. Como resultado, el calor que se acumula durante el día se irradia rápidamente de regreso al espacio, lo que hace que las temperaturas bajen rápidamente después del atardecer.

Cielos despejados :El desierto del Sahara suele experimentar cielos despejados, con una nubosidad mínima. Las nubes actúan como un manto que atrapa el calor cerca de la superficie de la Tierra, impidiendo que escape a la atmósfera. En ausencia de nubes, el calor del día se pierde fácilmente en el espacio exterior.

Radiación térmica :La arena del desierto tiene una baja capacidad térmica, lo que significa que no retiene bien el calor. Cuando se pone el sol, la arena libera rápidamente el calor absorbido durante el día. Este proceso se conoce como radiación térmica y contribuye al rápido descenso de la temperatura durante la noche.

Viento :El desierto del Sahara suele caracterizarse por fuertes vientos, especialmente de noche. Estos vientos pueden acelerar aún más el proceso de enfriamiento al llevarse el aire caliente y reemplazarlo con aire más frío.

Elevación elevada :Algunas partes del desierto del Sahara están ubicadas a gran altura, lo que también contribuye a temperaturas más bajas. A medida que aumenta la elevación, el aire se vuelve más fino y hay menos presión atmosférica. Esto permite que el calor escape más fácilmente, lo que resulta en temperaturas más frías.

En general, la combinación de baja humedad, cielos despejados, radiación térmica, viento y gran elevación en el desierto del Sahara provoca caídas significativas de temperatura durante la noche, a pesar de las temperaturas abrasadoras que se experimentan durante el día.