¿Dónde se construían habitualmente los castillos?
Los castillos generalmente se construían en terrenos elevados, como colinas o acantilados, para proporcionar una ventaja defensiva. Esto permitió a los defensores del castillo tener una visión clara de los alrededores y detectar a los enemigos que se acercaban. Los castillos también se construían a menudo cerca de fuentes de agua, como ríos o lagos, para garantizar un suministro fiable de agua para los habitantes del castillo. Además, a veces se construían castillos en lugares estratégicos, como cruces de caminos o pasos de montaña, para controlar las rutas comerciales y de viaje.